martes, 25 de octubre de 2011

Un gran empresario pero más bien un ignorante de los transgénicos.


Hace unos días asistí a una conferencia magistral en la Universidad de las Américas de Puebla, era la semana de la conservación y me topé con varios conocedores y críticos en el tema de los alimentos saludables. Uno de ellos logró llamar mi atención, este decía que pertenecía al Colectivo Ecologista Jalisco. Nos platicó acerca del Colectivo Ecologista Jalisco que es una excelente propuesta que plantea una escuela virtual ecológica abordando temas cómo: ser un buen consumidor y conocimiento de los tóxicos en los alimentos. Después de la impresionante conferencia, uno de mis colegas de estudio y yo procedimos a formular preguntas que no pudimos evitar hacerle a este gran magnate conocedor de productos en el mercado. Por siguiente nos conducimos a preguntarle algo demasiado polémico y demasiado desconocido para él, el por qué satanizaba los transgénicos. El prosiguió a contestarnos de una forma extremadamente científica y por ende muy  objetiva. Lo primero que este sabiondo empresario osó a contestarnos fue que un claro ejemplo de lo horrible que es un transgénico lo es el pollo hormonado y mutante, como el que se producía para KFC. Seguramente podría hacerte tener pesadillas y ser el nuevo coco para tus hijos. Igual mencionó que el clembuterol y el pollo hormonado han hecho que las niñas se desarrollen tal como unas conejitas de Playboy de una forma más rápida durante los últimos años. Pero eso ¿Qué tiene que ver con transgénicos y que podría tener de malo? Lo deplorable de esta respuesta es el hecho de su ignorancia respecto al tema de los transgénicos y aun así opinar al respecto, un pollo como se menciona hormonado o un cerdo al que se le haya inyectado clembuterol nunca será un transgénico. Un transgénico como bien muchos estudiados sabemos es un organismo al cual se le introdujeron uno o más genes de diferentes especies para mejorarlos. Otra de sus maravillosas y concisas respuestas fue que los alimentos transgénicos pierden su valor nutritivo. A lo que procedimos a contestarle irrisoriamente que uno de los trabajos más actuales radica en crear alimentos funcionales, a los cuales se les introducen genes para mejorar su valor nutrimental o que éste contenga más vitaminas, minerales o aminoácidos. Posteriormente pudimos observar que el importante empresario “ecologista” dejaba un tanto atrás su profesionalidad y se tornaba en un simple mortal que bajo sus instintos estaba molesto de que unos pobres niños iletrados, estudiantes de la licenciatura de biología pusieran en cuestión su saber del tema. Es impresionante la falta de conocimiento del tema, pero lo más deplorable es juzgar y hablar de un tema, donde el concepto ni siquiera es conocido. Al terminar el día la gran propuesta del Colectivo Ecologista de Jalisco perdió toda fiabilidad por culpa de sus estudiados integrantes, seguro todos los demás del colectivo son igual de brillantes. Es lamentable que una idea brillante como una escuela ecológica virtual haya caído en manos de una multitud de personas que no están estudiadas ni letradas en el tema.



1 comentario:

  1. Me gusta la manera en la que escribes, aunque a veces llega a ser un poco drástica,a pesar de que el tema lo amerite, me gustaria que llevaras tu post un poco más ligeros sin dejar de ser serios. Dale un poco más de armonia,podria ser con algun video del proceso de los alimentos transgénicos u otras cosas que lo hagan un poco más dinámico.

    ResponderEliminar